¡EN VERDAD OS DIGO QUE ESTÁN ENTRE NOSOTROS!
Por regla general he perdido la antigua habilidad de que mis palabras al ser escuchadas "caigan dentro de la bañera", y con esto quiero decir que suenen ciertas a quien las escucha; referenciando a, como las malas lengua afirmaban, los métodos que eran empleados por algunos profesores de la Facultad para aprobar los exámenes que corregían aplicando inexplicables axiomas físicos.
El tema es que desde hace unas semanas estoy "documentándome" con la lectura del último libro que me han regalado "ZOMBI Guía de Supervivencia", escrito por Max Brooks, hijo del para mi irrepetible cómico Mel Brooks y de la oscarizada actriz Anne Bancroft. Y digo "regalado", porque aunque en verdad me lo hubiese comprado yo igualmente, en honor a la misma en realidad me lo obsequiaron. Y es que, aprovechando esta coyuntura, en la sociedad actual estoy salvaguardado; ya que es más políticamente correcto hacer referencia al hecho con este comentario coletilla de "me lo han regalado", máxime cuando pueden avergonzarnos reminiscencias antropológicas que nos impiden expresar con libertad a nuestros congéneres los más intrínsecos pudores compartidos.
Por regla general he perdido la antigua habilidad de que mis palabras al ser escuchadas "caigan dentro de la bañera", y con esto quiero decir que suenen ciertas a quien las escucha; referenciando a, como las malas lengua afirmaban, los métodos que eran empleados por algunos profesores de la Facultad para aprobar los exámenes que corregían aplicando inexplicables axiomas físicos.
El tema es que desde hace unas semanas estoy "documentándome" con la lectura del último libro que me han regalado "ZOMBI Guía de Supervivencia", escrito por Max Brooks, hijo del para mi irrepetible cómico Mel Brooks y de la oscarizada actriz Anne Bancroft. Y digo "regalado", porque aunque en verdad me lo hubiese comprado yo igualmente, en honor a la misma en realidad me lo obsequiaron. Y es que, aprovechando esta coyuntura, en la sociedad actual estoy salvaguardado; ya que es más políticamente correcto hacer referencia al hecho con este comentario coletilla de "me lo han regalado", máxime cuando pueden avergonzarnos reminiscencias antropológicas que nos impiden expresar con libertad a nuestros congéneres los más intrínsecos pudores compartidos.
Y entrando en materia, a pesar de mis argumentos a quienes comentaba y mostraba mi libro, tras su primera aversión al mismo (más bien tildándome de lo que no soy), nadie me creía cuando les decía que no estaba leyendo una obra de ficción, cuando les explicaba que el "vademécum de los no muertos" que reseño es un encargo de Naciones Unidas, como dice su solapa de portada, para salvar a la humanidad de una nueva plaga cuyo culpable en el "solanum". Pero ahora me encuentro más tranquilo y arropado, pues para poder demostrarlo aquí os dejo una fotografía de su portada, así como otra que he tomado hoy mismo en unos grandes y conocidos almacenes donde puede verse tanto su correcta catalogación como su correcta ubicación.


.jpg)




