Está claro que no corren buenos tiempos para la economía. Da igual la hora a la que uno escuche la radio o vea la televisión, lea el primer periódico de la mañana o charle animadamente en el "café" del trabajo, porque sobre nuestras cabezas siempre acechando estos días podemos encontrar la crisis en todas nuestras acciones. Pero esto desde luego no es nuevo, no podemos ofendernos y echar la culpa de todo al "ladrillo". Desde el siglo XX el crecimiento económico mundial se basa en grandes manufacturaciones industriales a costa de un uso intensivo de los recursos naturales, y dicho crecimiento económico, a pesar de su total conocimiento, nunca ha tenido en cuenta un factor muy importante: "El medio ambiente". Los recursos tienen sus propios ciclos de autogeneración y subsistencia, pero el intensivo consumo de estos limitados bienes, en un mundo finito, nos ha llevado a las puertas de su agotamiento. Así es el caso de los combustibles fósiles, los minerales, el agua potable... que acompañado de la mala gestión e interesada administración de estos recursos se han producido desigualdades abismales en el reparto de la riqueza en el mundo.El "mea culpa" debemos entonarlo más de uno. No nos engañemos, la sociedad actual es consumista compulsiva, máxime en tecnología. No os cuestionáis a menudo ¿cómo éramos capaces hace poco más de una década de subsistir sin un teléfono móvil?, ¿cómo podíamos ir al colegio tan sólo armados con lapiceros y bolígrafos?, ¿cómo osábamos levantarnos cada mañana sin "arial 10", "ctrl+alt+sup" o un mp3?, desde luego debíamos ser pioneros en un mundo hostil o exploradores de leyenda que venidos de tierras lejanas son protagonistas de antiguos relatos perdidos en los anales del recuerdo.
Es posible que aún estemos a tiempo de enmendar un poco nuestros errores, al menos para que generaciones venideras puedan encontrar la solución a un problema que hemos generado y el cual vamos a ser incapaces de solventar. Para conseguirlo el primer paso es la concienciación, la nuestra y con ella la de nuestro entorno. Es importante que creamos y busquemos la SOSTENIBILIDAD. Pero ¿qué es lo que significa esta palabra tan en boca de todos y tan poco llevada a la práctica más allá del marketing e intereses memorísticos?, una de las definiciones de sostenibilidad que más me gusta es: "Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades." Club de Roma, Cumbres de la Tierra-Río, Informes globales, Comisiones de la ONU, Protocolo de Kioto... No podemos olvidar que ningún recurso renovable debe de utilizarse a un ritmo superior al de su generación, ningún contaminante deberá producirse a un ritmo superior al que pueda ser reciclado, neutralizado o absorbido por el medio ambiente y que ningún recurso no renovable deberá aprovecharse a mayor velocidad de la necesaria para sustituirlo por un recurso renovable utilizado de manera sostenible. Así que anímate porque no es tan difícil, no creo que tardes mucho en darte cuenta por donde puedes empezar, tan sólo mira a tu alrededor...

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